
Frase bíblica:
“Elijan hoy a quién servir” (Jos 24,15)
Vida de la vida de Don Bosco:
Don Bosco enseñó a los jóvenes a ser libres y responsables, no por miedo, sino por amor.
Don Bosco rechazó siempre los métodos represivos. En una época donde predominaban los castigos y el miedo, él propuso el Sistema Preventivo, basado en razón, religión y amor.
Creía profundamente que el joven debía comprender el bien y elegirlo libremente. Por eso hablaba al corazón, explicaba las razones, acompañaba los procesos.
Decía: “Prefiero prevenir los errores que castigarlos.”
Reflexión:
El Aguinaldo nos recuerda que la fe no impone: invita a elegir. Don Bosco educó conciencias.
Compromiso:
Promoveré decisiones responsables y conscientes.

Frase bíblica:
“Para Dios nada es imposible” (Lc 1,37)
Vida de la vida de Don Bosco:
Sin dinero, sin apoyos y con muchas críticas, Don Bosco confió plenamente en la Providencia.
Don Bosco inició su obra sin dinero, sin casa propia y con muchas oposiciones. Varias veces fue expulsado de los lugares donde acogía a los jóvenes. Dormía poco, comía mal y su salud se resentía.
Aun así, nunca perdió la confianza en Dios. Repetía con frecuencia: “Dios proveerá.”
Y la Providencia actuaba: personas que aparecían, ayudas inesperadas, soluciones que parecían imposibles. Don Bosco no era imprudente, pero no se paralizaba por el miedo.
Reflexión:
Como María en Caná, Don Bosco creyó que Dios actuaría. El Aguinaldo nos invita a educar desde la fe, no desde el miedo.
Compromiso:
Pondré en manos de Dios mis preocupaciones educativas, familiares y mi crecimiento personal.

Frase bíblica:
“Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3,10)
Vida de la vida de Don Bosco:
Don Bosco pasaba horas escuchando a los jóvenes: sus historias, miedos y sueños. La escucha fue su primera pedagogía.
Don Bosco tenía una habilidad extraordinaria:
sabía escuchar. No solo escuchaba palabras, escuchaba historias, heridas, miedos, sueños.
Muchos jóvenes acudían a él porque se sentían comprendidos. Don Bosco se sentaba con ellos, caminaba con ellos, jugaba con ellos. En ese clima de confianza, los jóvenes se abrían sin miedo.
Él mismo decía que antes de corregir, había que ganarse el corazón. Por eso, su método educativo no empezaba con normas, sino con relación.
Reflexión:
El Aguinaldo nos recuerda que antes de actuar, hay que escuchar. Don Bosco escuchaba porque escuchaba primero a Dios.
Compromiso:
Dedicaré tiempo a escuchar sin juzgar ni interrumpir.

Frase bíblica:
“Al ver a la gente, Jesús sintió compasión” (Mt 9,36)
Vida de la vida de Don Bosco:
Juan Bosco, siendo joven sacerdote, se encuentra con Bartolomé Garelli, un muchacho pobre, ignorado y maltratado. Don Bosco no lo ignora: lo mira, lo escucha y lo acoge. Así nace el Oratorio.
El 8 de diciembre de 1841, Don Bosco llega a la sacristía de la iglesia de San Francisco de Asís, en Turín. Allí ve a un muchacho pobre, mal vestido y sin educación religiosa, Bartolomé, que estaba siendo expulsado por el sacristán por no saber ayudar en misa.
Don Bosco interviene, no para reprender al muchacho, sino para defenderlo. Se le acerca con respeto, le pregunta su nombre, su historia, si sabe rezar. Bartolomé no sabía nada, pero Don Bosco no se escandaliza. Ve en él un hijo, no un problema.
Ese día no resolvió todas sus necesidades, pero decidió no ser indiferente. Ese encuentro fue el inicio del Oratorio.
Reflexión:
Don Bosco no pasó de largo. Supo mirar la realidad juvenil sin prejuicios, reconociendo el dolor y la necesidad. El Aguinaldo 2026 nos invita a lo mismo: ver dónde falta el vino hoy.
Compromiso:
Estos días miraré con más atención a quienes suelen quedar marginados y sin atención.

MOTIVACIÓN:
Repensar la profundidad de los "Recuerdos" como el testamento espiritual de la misión.
FRASE BÍBLICA:
“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, encárgalo a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” (2 Ti 2, 2)
REFLEXIÓN:
Los "Recuerdos" que Don Bosco escribió en tren y entregó a los primeros diez son su verdadero testamento misionero. No son meras sugerencias, sino el resumen de la espiritualidad evangelizadora. Contienen la esencia de la vida interior (confianza en Dios), la caridad pastoral (opción por los pobres) y la vida comunitaria (fraternidad).
Repensar la misión significa volver a leer y meditar este Pentálogo, haciéndolo carne de nuestra vida. Si la misión salesiana quiere ser relanzada, debe beber de nuevo en estas fuentes originales. La mejor manera de honrar a los pioneros es no olvidar las palabras que les dio el Fundador para el camino.
COMPROMISO:
Medita hoy uno de los "Recuerdos" de Don Bosco (ej. "Tengan gran caridad entre ustedes") y haz un compromiso concreto para vivirlo.