
MOTIVACIÓN:
Agradecer que la misión siempre comenzó con pocos medios, pero con la fe de que Dios proveería.
FRASE BÍBLICA:
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Flp 4, 19)
REFLEXIÓN:
Don Bosco, al enviar a sus misioneros, era consciente de la escasez de "medios materiales", pero aseguraba que eran "suficientes". Esta confianza en la Providencia, alimentada por una pobreza evangélica, es una marca de la misión salesiana. La obra de Dios no depende de la riqueza de nuestras arcas, sino de la generosidad de nuestros corazones. Empezar de cero, como lo hicieron los primeros misioneros, es un acto de fe.
Agradecemos a todos aquellos que, a lo largo de 150 años, han vivido la misión con espíritu de desprendimiento, confiando en que "Dios hará aquello que no podemos hacer nosotros". Esta perspectiva nos libera de la ansiedad del éxito material y nos centra en la eficacia de la gracia. La pobreza, bien vivida, es un testimonio claro que atrae almas y despierta la fe.
COMPROMISO:
- Practica un acto de desprendimiento material hoy, renunciando a algo que disfrutas para compartir con un necesitado.
- Ora por una situación económica difícil en tu comunidad, pidiendo a Dios que manifieste su Providencia.