
Frase bíblica:
“Para Dios nada es imposible” (Lc 1,37)
Vida de la vida de Don Bosco:
Sin dinero, sin apoyos y con muchas críticas, Don Bosco confió plenamente en la Providencia.
Don Bosco inició su obra sin dinero, sin casa propia y con muchas oposiciones. Varias veces fue expulsado de los lugares donde acogía a los jóvenes. Dormía poco, comía mal y su salud se resentía.
Aun así, nunca perdió la confianza en Dios. Repetía con frecuencia: “Dios proveerá.”
Y la Providencia actuaba: personas que aparecían, ayudas inesperadas, soluciones que parecían imposibles. Don Bosco no era imprudente, pero no se paralizaba por el miedo.
- Don Bosco educó desde la confianza, no desde la seguridad material.
- Creyó que Dios actuaba en medio de la fragilidad.
Reflexión:
Como María en Caná, Don Bosco creyó que Dios actuaría. El Aguinaldo nos invita a educar desde la fe, no desde el miedo.
- ¿Desde dónde educamos, formamos y nos formamos: con confianza o temor?
- ¿Confiamos realmente en Dios?
Compromiso:
Pondré en manos de Dios mis preocupaciones educativas, familiares y mi crecimiento personal.