MOTIVACIÓN:

Agradecer el testimonio de fraternidad que Don Bosco pidió a los primeros misioneros, reconociendo que la unidad es el primer anuncio.

FRASE BÍBLICA:

“Sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” (Col 3, 14)

REFLEXIÓN:

El mundo, decía Don Bosco, necesita el testimonio de fraternidad y caridad. Para un grupo de misioneros lejos de casa, la unidad comunitaria no era solo un ideal, sino una tabla de salvación. El "heroísmo en soportar las debilidades de los demás" se convierte en un acto de amor y en el primer sacramento de la misión. Si los misioneros no viven la caridad entre sí, su predicación carece de credibilidad.

Agradecemos que, a pesar de las dificultades del inicio, el espíritu de familia salesiana se mantuvo vivo. La comunión es el signo más potente que podemos ofrecer a un mundo fragmentado y dividido. Por eso, el primer campo de misión es nuestra propia comunidad. La paciencia, el perdón y el amor mutuo son el aceite que mantiene encendida la lámpara del evangelio.

COMPROMISO:

    • Ten un gesto de servicio o una palabra de aprecio hacia el miembro de tu comunidad o familia con el que te cueste más convivir.
    • Participa activamente en un momento de oración comunitaria, pidiendo por la unidad de la Familia Salesiana en el mundo.