
MOTIVACIÓN:
Agradecer a Valdocco, el primer Oratorio, por ser la cuna y el modelo de toda la misión salesiana.
FRASE BÍBLICA:
“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía.” (Sal 133, 1)
REFLEXIÓN:
Valdocco no fue solo un lugar de caridad, sino la primera escuela de misioneros. Los muchachos crecieron en un ambiente donde la preocupación por las almas lejanas era palpable, a través de obras misioneras y la presencia de personajes inspiradores. La partida de la primera expedición, con el bautismo de un joven valdense como telón de fondo, simbolizó que el Oratorio era un puente entre la labor local y la misión universal.
Agradecer al Oratorio es reconocer que el estilo de la misión salesiana es el Sistema Preventivo. La alegría, la familiaridad y la presencia constante son el método evangelizador que se exportó a la Argentina y, después, al mundo. Donde hay un Salesiano, hay una semilla de Valdocco. Se nos invita a ser fieles a esta pedagogía que hace de la casa y de la alegría el primer anuncio.
COMPROMISO:
Transforma un rincón de tu casa, comunidad o aula en un espacio más acogedor y alegre, al estilo "Oratorio".