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CREADO EN CRISTO JESÚS, PARA QUE TE DEDIQUES A LAS BUENAS OBRAS

PALABRA DE DIOS

Hermanos:

El demonio le dijo entonces: “Si tú eres Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo: estáis salvados por pura gracia; nos ha resucitado con Cristo Jesús, nos ha sentado en el cielo con él, para revelar en los tiempos venideros la inmensa riqueza de su gracia, mediante su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. En efecto, por gracia estáis salvados, mediante la fe. Y esto no viene de vosotros: es don de Dios. Tampoco viene de las obras, para que nadie pueda presumir.

Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que de antemano dispuso él que practicásemos.

Ef 2, 4-10

REFLEXIÓN BREVE

¡Somos obra de Dios! Su obra maestra de Dios es haber dado vida al ser humano. Lo acabas de leer en la carta a los efesios, y el objeto de tal acción creadora es que la criatura se dedique a las buenas obras.

Tanto en la conducta practica como en la teórica, no debes olvidar que entra una gran dosis de prudencia. Ser prudente implica ser respetuosos, y preocuparte del impacto de tus acciones.

El primer objeto del respeto, como no puede ser de otro modo, es la vida humana; es lo que el filósofo italiano Lombardi Vallauri denomina el “principio de veneración”; que no es otra cosa que respetar a alguien por su dignidad. Afirmaba Nelson Mandela “una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”.

Tres cuestiones que dejo a tu interpretación, dentro del respeto que nos debemos los unos a los otros: ¿Hasta qué punto un Estado puede aceptar tener un porcentaje de la población marginada y sin oportunidades para integrarse social y económicamente? ¿Qué papel ha de desempeñar la administración pública como garante del sistema social, en el control los abusos y las desigualdades? ¿Qué porcentaje de culpa tienen los países más desarrollados en la miseria que sufren los más pobres?

Implicarte en ofrecer una respuesta eficaz, creo que te convertirá a una criatura noble y a buen seguro que te fortalecerá.

ORACIÓN

Dios principio de la creación

Dios creó una casa:

— Y dijo: “Hágase la luz’’. Viste que la luz era buena; y la separaste de las tinieblas. Cuan necesario resulta tener “un poco más de luz y menos sombra”.

— Y dijo: “hágase el firmamento”; y las aguas de arriba se separaron de las de abajo. El agua es vital, y la escasez o el desperdicio son causa de los conflictos. Cuan necesario resulta el uso equilibrado de este don.

— Y dijo que se hicieran los continentes, el mar y las plantas. No nos diferenció entre países desarrollados y en vías de desarrollo. Cada vez es más urgente disminuir las desigualdades.

— Y nos dio dos grandes lumbreras; la mayor para que señorease en el día y la menor para que señorease en la noche. Es difícil es ser hijo de la luz y la justicia, porque implica ser cuestionado por los “desechados por la sociedad”.

— Y dijo: “que haya animales, aves y peces.

Creó los animales con el propósito de ayudar al hombre. Nadie puede obligarme a amar los animales, pero si puedo ser educado en su respeto.

— Y dijo:” que la tierra produzca animales vivientes y ahora hagamos al hombre a mi imagen y semejanza. Y te dio su aliento y te dotó de cuerpo y espíritu.

— Y Llamó “bueno” a todo cuanto hizo.

ENTRA EN TU INTERIOR

¿Eres capaz de reconocerte como la obra maestra de Dios?

Qué deduces al leer estas palabras: Él te creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagas las cosas buenas que preparó para ti tiempo atrás.

Analiza estas tres expresiones y medita cómo inciden en tu vida:

  • La riqueza de la misericordia de Dios
  • La grandeza de su amor
  • Su maravillosa gracia

Piensa que tu fe no es fruto de tu ingenio ni de tu esfuerzo intelectual, sino originada por el amor de Dios.

ORACIÓN FINAL

¡Señor!, tú has creado todas las cosas.

Les has dado su ser y las has puesto en equilibrio y armonía. Están llenas de tu misterio. Me has creado a tu imagen y me has dado parte de tu soberanía; has puesto en mis manos tu mundo, para que complete en él tu obra.

Admiro tu generosidad al confiar tu voluntad mi libertad.

Gracias Padre